Nuestra MISIÓN es dar paso a la obra de Salvación en Cristo Jesús. Creer y ser formados en la voluntad de Cristo en nuestras vidas. Siendo fieles discípulos en amor, gracia y perdón, para restaurar, unir y fortalecer a la familia, restableciendo una relación con Dios e impulsando el propósito de Dios en ella. Unidos y enfocados en que Cristo es nuestro Salvador.
Nuestra VISIÓN es dirigirnos al camino del Señor en fe, comprometidos con su enseñanza de Salvación para toda criatura.
Ayunos Congregacionales – Es un tiempo de abstinencia de alimentos (no es una dieta), para apartar nuestros ojos de las cosas de este mundo, y enfocarnos más en Cristo, menguando nuestros deseos de saciar las necesidades del cuerpo y dar paso al crecimiento y voluntad de Cristo Jesús como nuestro Salvador y dueño de nuestras vidas. El ayuno congregacional nos une como familia de Dios. El ayuno no es una forma de lograr que Dios haga lo que deseamos. El ayuno nos cambia a nosotros, no a Dios. El ayuno no es una manera de aparecer más espirituales que otros. El ayuno es para hacerse en un espíritu de humildad y una actitud gozosa. (Mateo 6:16-18) Nos ayuda a reflejar a Cristo y no las cosas de este mundo, nos mantiene puros, sanos, firmes, unidos, y nos enfoca en las cosas del Reino de Dios, (Mateo 5:13-16) para así reflejar su luz y ser sal en todo tiempo. (1 Pedro 2:21)
Media Vigilia – Es un tiempo y la acción de velar, es decir, de mantenerse despierto durante toda la noche (o parte de la noche). También se conoce como centinela o guardia por la noche. Podemos ver a través de la palabra como Jesús y Pablo realizaban estos períodos de oración. Tiempo en oración y adoración al Padre, para tener una mente clara y pura a la voluntad de Dios para tomar decisiones (Lucas 6:12), para mantener el discernimiento (1 Pedro 5:8), para mantenernos obedientes y atentos (Marcos 13:35-37), para revivir lo que esté muerto (Hechos 20:7-12), para romper cadenas (Hechos 16:25).
Tiempo de Oración – La Palabra de Dios estima a la oración, que nos exhorta a “orar sin cesar” (1 de Tesalonicenses 5:17), a “ser sobrios y velad en oración” (1 de Pedro 4:7), a “gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; ” (Romanos 12:12) a “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2).
Unidos en Oración – Es un tiempo que apartamos para unirnos y expresarle al Señor anhelos y necesidades. Por los que ríen y con los que lloran (Romanos 12:15). Dejar a un lado nuestras necesidades y orar e interceder por las necesidades de nuestros hermanos (as). Es ponernos en acuerdo, para que Cristo sea exaltado y glorificado en todo tiempo. Adorar sin temor, creer que su voluntad es buena, agradable y perfecta para todos sus hijos (as). “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. (1 Tesalonicenses 5:16-18)
Enséñanos a orar – Capacitación sobre la oración según la Palabra de Dios. (Lucas 11:1)