
AYUNO
El objetivo del ayuno es acercarse a Dios. El ayuno bíblico siempre tiene que ver con eliminar las distracciones con un propósito espiritual; presiona el botón de reinicio de nuestra alma y nos renueva de adentro hacia afuera. También nos permite celebrar la bondad y la misericordia de Dios y prepara nuestro corazón para todas las cosas buenas que Dios desea traer a nuestra vida. Recuerda, tu ayuno personal debe presentar un nivel de desafío, pero es muy importante conocer tu cuerpo, tus opciones y, lo más importante, buscar a Dios en oración y seguir lo que el Espíritu Santo te guíe a hacer.
El ayuno es voluntario. Elegimos ignorar por un tiempo la necesidad de comer, de beber o de alguna otra cosa para enfocarnos en alimentar nuestro espíritu y buscar la presencia de Dios de forma especial.
4 Tipos de Ayuno
Tu ayuno personal debe presentar un nivel de desafío, pero es muy importante conocer tu cuerpo, tus opciones y, lo más importante, buscar a Dios en oración y seguir lo que el Espíritu Santo te guíe a hacer.
AYUNO TOTAL
Este es el ayuno más radical que podemos hacer. En este no se come ni se bebe nada, el cuerpo no recibe ningún tipo de nutrientes. En la Biblia encontramos un ejemplo en el capítulo 4 del libro de Ester.
Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa y hagan ayuno por mí. No coman ni beban durante tres días, ni de noche ni de día; mis doncellas y yo haremos lo mismo. Entonces, aunque es contra la ley, entraré a ver al rey. Si tengo que morir, moriré.
Ester 4:16 (NTV)
AYUNO CON AGUA
Este es el tipo de ayuno más conocido. No se come nada, pero se puede beber agua. Al permitir hidratarse puede ser un poco más extenso que el ayuno total, pero también es aconsejable consultar con un médico sobre todo si se piensa estar por más de dos días solo con agua.
Se cree que este fue el ayuno que Jesús hizo por 40 días justo antes de comenzar su ministerio. Los Evangelios mencionan que Jesús dejó de comer y tuvo hambre, pero no dicen que tuviera sed. Leemos en el Evangelio de Lucas:
Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del río Jordán y fue guiado por el Espíritu en el desierto, donde fue tentado por el diablo durante cuarenta días. Jesús no comió nada en todo ese tiempo y comenzó a tener mucha hambre.
Lucas 4:1-2 (NTV)
AYUNO PARCIAL
El ayuno parcial es un tipo de dieta que consiste en eliminar cierto tipo de alimentos. La idea es comer de forma sencilla para mantener el cuerpo funcionando sin comer en exceso o por placer. En la Biblia encontramos el ejemplo de Daniel, vemos cómo practicó este ayuno durante tres semanas.
Daniel dejó de comer comidas especiales (elaboradas o sabrosas) y carne. También dejó de beber vino. Este ayuno de Daniel es muy conocido y seguido, ya que es menos radical. Es más fácil para personas que tienen alguna condición de salud que no les permite realizar otro tipo de ayuno.
Cuando recibí esta visión, yo, Daniel, había estado de luto durante tres semanas enteras. En todo ese tiempo no comí nada pesado. No probé carne ni vino, ni me puse lociones perfumadas hasta que pasaron esas tres semanas.
Daniel 10:2-3 (NTV)
Este ayuno puede ser más extenso, ya que se elimina solo cierto tipo de alimentos y desgasta menos el cuerpo. Hay personas que deciden dejar de comer carne, otras dejan de lado los postres, dulces o golosinas. Es bastante común beber solamente agua en lugar de jugos o refrescos durante este ayuno.
AYUNO DE OTRAS COSAS
¿Qué hacemos durante el ayuno?
Una vez el Espíritu Santo: haya puesto en tu corazón ayunar, hayas establecido el objetivo de tu ayuno y decidido el tipo de ayuno que llevarás a cabo; entonces ¿qué hacemos durante el ayuno?
Es importante saber que la abstención de alimentos y/o el cese de actividades habituales sin tiempos de intimidad que nos acerquen a Dios solo convertirá tu ayuno de un deleite en Cristo a un sacrificio. El ayuno del Nuevo Pacto es un tiempo de deleite, profundidad en Cristo, renovación y transformación.
A continuación te ofrecemos sugerencias para que puedas organizar tu ayuno, y de esta manera puedas tener un tiempo de deleite en él.
ESTABLEZCA OBJETIVO
¿Por qué está usted ayunando? ¿Será para tener una renovación espiritual, para obtener guía o dirección, por sanidad, para que se resuelvan problemas, por gracia especial para tratar con alguna situación difícil? Pida al Espíritu Santo que le aclare Su dirección y Sus objetivos para el ayuno y oración. Esto le ayudará a usted a orar más específicamente y con una mejor estrategia.
A través del ayuno y la oración, nos humillamos delante de Dios para que el Espíritu Santo mueva nuestra alma, despierte nuestras iglesias y sane nuestra tierra de acuerdo a 2 Crónicas 7:14. Haga de esto una prioridad en su ayuno.
Pero si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, busca mi rostro y se aparta de su conducta perversa, yo oiré desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré su tierra.
2 Crónicas 7:14 (NTV)
ORACIÓN & ADORACIÓN
Cierto día, mientras estos hombres adoraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Designen a Bernabé y a Saulo para el trabajo especial al cual los he llamado. Así que, después de pasar más tiempo en ayuno y oración, les impusieron las manos y los enviaron.
Hechos 13:2-3 (NTV)
LECTURA & ESTUDIO DE LA PALABRA
RECURSOS ADICIONALES
Puedes adquirir recursos en la librería física o digital de tu preferencia como libros devocionales, estudios y libros con algún tema que esté alineado al objetivo de tu ayuno. Estos recursos son considerados un complemento, pero La Escritura siempre será el plato principal. La idea de incorporar estos recursos es centralizar y dar continuidad a nuestro ayuno.